Mapaternar y sentimiento de culpa

Cabe mencionar que, en estos nuevos paradigmas, es de gran relevancia esclarecer lo que significa mapaternidad, imperando cada vez más en estos tiempos. Este concepto es lo que refiere a una crianza de forma equitativa entre la madre y el padre. Sin embargo, es un concepto que podemos amoldar de acuerdo con nuestra realidad, ya sea el caso de que existan parejas del mismo sexo o distintos, ya sean parejas homosexuales o heterosexuales.

Desde la perspectiva de la psicoterapia, este término también incluye a todas aquellas personas que asumen un rol de crianza y enfrentan distintos desafíos emocionales. Un psicologo puede ayudar a quienes experimentan inseguridad o dudas en este proceso, ofreciendo herramientas para gestionar el estrés y la culpa que pueden surgir en la crianza.

Con respecto al género no binario, ignoro el término con que se mencionan, pero mi punto en este texto es incluir en este término de “mapaternidad” a todo ser que realiza o asume el rol de crianza y que ha sentido alguna vez que lo que hace no es suficiente. Si en algún momento nos preguntamos si estamos haciendo lo correcto en relación con el cuidado de nuestros hijes, entonces estamos describiendo “el sentimiento de culpa”.

Para que podamos entender mejor a lo que se quiere llegar, voy a ejemplificar el sentimiento de culpa con las siguientes ideas: como cuando veo que no tengo el tiempo para dedicarle a mis hijes porque trabajo todo el día, entonces las horas compartidas son muy acotadas, o cuando me enojo porque quiere hablarme cuando yo me encuentro solucionando un caso laboral o simplemente quiero descansar.

Otro ejemplo podría ser que me vean llorar o tener ganas de llorar porque la situación de crianza no es tan perfecta como se tenía pensado, en querer tener tiempo a solas, o quizás tener una casa ordenada, cuando les paso el celular para poder comer y así muchas otras cosas más, en que nos sentimos que no hacemos suficiente, cuestionándonos si deberíamos “dar más”.

En Chile, la psicoterapia familiar ha sido un recurso valioso para quienes buscan apoyo en la crianza, ayudando a madres, padres y cuidadores a gestionar emociones y fortalecer sus vínculos familiares.

Sentimiento construido desde lo social
La RAE (real academia española), define la culpa como: “acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado”.
En la Revista de Psicoterapia (2014), el psicólogo Juan García, refiere a “La culpa es un afecto doloroso que surge de la creencia o sensación de haber transgredido las normas éticas personales o sociales, sobre todo cuando de la conducta (u omisión) de una persona ha derivado un daño a otra” (Echeburúa, de Corral y Amor, 2001). 
Dichas definiciones, van muy de la mano con el “deber ser” impuesto en nuestra sociedad y como incide la influencia de nuestro entorno en la forma en que nos estamos definiendo en nuestro rol de crianza. 
Consultando algunos amigues, compañeres, vecines u otres profesionales (incluyéndome), hay cierta coincidencia en que hay un ideal de ser mapadres. Porque, lo más probable estaríamos observando a la animadora o animador de la “tele” que se ve radiante y feliz con sus 6 hijos, que, en sus redes sociales, sale haciendo deporte, les lee cuentos, les cocina perfectamente saludable, viajan. Por otra parte, el comercial de “leche nido” muestra a cuidadores con una apariencia radiante, una sonrisa “perfecta”, una casa ordenada, cocina completamente equipada en que los niñes obedientemente se toman el vaso de leche antes de irse a la escuela o colegio. O en como la o él influencer que cría, muestra día a día su proceso de mapaternar mostrando lo perfecta y plena que es su vida familiar. A esto sumémosle el consejo del médico, en que te dice hagas deporte, comas saludables, duermas 8 horas, entre otros. Pero ¿Qué pasa cuando no se puede?, porque trabajamos todo el día, tenemos que llegar a criar en tiempo récord, no hay tiempo para hacer deporte, o no tenemos la cocina “full equipada” para dar el desayuno. Es aquí cuando no nos concuerda como mapaternamos con lo que nos dicta nuestro contexto social.
A lo que quiero llegar es que, cada realidad y experiencia es muy distinta, en que se pone en juego la economía, el tiempo, las redes de apoyo, entre tantas otras cosas y que, de cierta forma, nos olvidamos de estos aspectos por querer cumplir con los requisitos impuestos. 
Para concluir
Te invito a que te comprendas, que te mires de una manera más amable y comprensiva. En que cada situación se vive de manera diferente, en que tienes derecho de pedir ayuda, en que puedas bajar tus expectativas, en que quizás no llegues a todo lo propuesto, pero sabes que estás dando lo mejor de ti, para que tu/s hije/s estén bien. Y si aun así, siente que has provocado algún daño con tus acciones de crianza, pues está la opción de enmendar y reparar.

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