Sentirse irreal

Recuerdo hace varios años haber tenido dificultad para tomar el desayuno. Estaba pasando por un período estresante en el colegio: me quedaba despierto hasta las tres de la mañana, me sentía fatigado durante el día y, en alguna ocasión, sentí mi cuerpo paralizado mientras dormía, y aunque estaba completamente alerta, no podía mover un solo músculo. Siempre había disfrutado muchísimo la primera comida del día, pero por unos meses, se hizo un desafío deglutir un pequeño sorbo de té.
Esta experiencia tuvo su cúlmine cuando un día me encontraba con amigos, y de pronto, sentí que mi cuerpo no me pertenecía. Me encontraba observando mis propios actos, pero no era mis actos. No movía mis brazos, observaba que los movía. Mi primer pensamiento fue, naturalmente, que algo muy malo estaba pasando, que quizás estaba “volviéndome loco”. Pero de a poco, entre respiraciones y palabras, logré calmarme. Sin embargo, esta sensación continuó un tiempo, gradualmente desapareciendo con cada nuevo desayuno.
¿Estrés o qué?
Cruzado et al. (2013) nos dicen que la despersonalización, más que un síntoma, puede presentarse como un síndrome que se caracteriza por ser una alteración de la conciencia del yo. Las personas que se encuentran despersonalizadas describen en común palabras como extraño, distante, observador de sus actos. Es como estar viéndose a sí misme a través de una película, y nuestros ojos son la pantalla.
A menudo, las personas pueden acudir a psicoterapia muy preocupades por sentirse así, y esto suele venir acompañado de un gran temor por sentir que están enloqueciendo. Es así como la despersonalización puede generar ansiedad tanto por sus síntomas como por la respuesta que puede generar en las personas a quienes les relatamos cómo nos sentimos, especialmente si hablamos con une especialista o psicoterapeuta.
Bueno, ¿qué ocurre realmente entonces?
Además de síndrome, que en la grandísima mayoría de los casos es pasajero, suele desencadenarse a partir del estrés y la ansiedad. A pesar de la sensación de irrealidad y de que algo está muy mal, tener estos síntomas no significa que estamos enloqueciendo, o que cursamos algo mucho más grave. Es una de las formas en que la ansiedad puede manifestarse a propósito de situaciones estresantes que estamos viviendo, y que pueden ser múltiples. Así, tal como la ansiedad puede activar nuestra respuesta de lucha o huida, la despersonalización se presenta como uno de los tantos mecanismos de la ansiedad.  
Lo que diferencia a la despersonalización de “estar enloqueciendo” —síntomas psicóticos, delirios, o lo que comúnmente conocemos como muestras de la esquizofrenia—, nos dice Cruzado et al. (2013), es que el juicio de realidad permanece inalterado. Comprendemos perfectamente lo que ocurre a nuestro alrededor, y hay una consciencia clara de lo que ocurre fuera de sí y de lo que ocurre dentro de une. La despersonalización puede hacernos sentir como que no es así, sin embargo, es más bien como tener una nube.
Qué hacer si me siento así
Ahora que sabes un poco sobre este fenómeno, puedes utilizar esta información para psicoeducar a alguna persona conocida que esté pasando por algo similar. Si tú personalmente te sientes así, o crees que puedes estar con algún síntoma de despersonalización, te aconsejamos consultar con une especialista en psicoterapia para atender su causa, que a menudo estará ligada a una ansiedad de base. 
De todos modos, siempre es útil recalcar que pequeñas técnicas de relajación, junto con algunos consejos útiles para disminuir la ansiedad, pueden servir para alivianar la despersonalización: evita los ambientes en los que puede haber mucha estimulación o que te tensionen, y tómate un tiempo para desconectarte haciendo lo que te gusta cuando esa sensación de extrañeza o irrealidad esté muy presente. Ten muy presente que no estás enloqueciendo, o algo similar, y que la realidad no ha cambiado a tu alrededor. La psicoterapia, actividades de autocuidado, hábitos saludables y/o simplemente estando junto a tus seres querides, son pasos fundamentales para acabar con esta sensación.

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