Un Cambio en 5 minutos

¿Qué pasaría si te digo que puedes cambiar tu vida completamente con solo 5 minutos? 

Quizás pienses que es una broma o que es un intento burdo de vender un producto barato que suelen describir como milagroso, pero ¿Y si te dijera que no tienes que pagar nada?, en esta vida no existen las cosas gratis, siempre hay algo que debemos dar a cambio, sin embargo, no te pediré mucho: Solo 5 minutos. 
¿Qué alcanzas a hacer en 5 minutos? 
Puedes lavar tus dientes, cepillar tu cabello, prepararte un té o fumar un cigarro, esperar que llegue el metro del color de tu estación, cargar el pase escolar o tarjeta BIP, responder mensajes en tus redes sociales o ver unos cuantos memes y tik toks.
5 minutos parecen no ser mucho tiempo, todos tenemos 5 minutos, pues son 5 minutos los que necesitarás para lograr un gran cambio en tu vida.

Bueno, entonces ¿De qué se trata todo esto?
Te presento algo llamado “Focusing”, este es un ejercicio para que puedas darte cuenta de tus sensaciones corporales, cómo señala Gendlin (1997) en “Focusing: Proceso y técnica del enfoque corporal” solamente tu cuerpo sabe cómo se sienten tus problemas, por lo que al conectar con el te permitirá re-experimentar la situación en particular cómo un “todo”, ya que la conciencia corporal no viene en forma de pensamientos o palabras, sino como una sola, compleja y completa sensación, sin entrar en detalles ya que las sensaciones relevantes vienen de un momento a otro, por lo que se experimentan todas al mismo tiempo.
Ahora te preguntarás ¿Y qué debo hacer? 
Antes que todo debes prepararte: Busca un tiempo y un lugar para sentarse y estar en silencio por un rato, procura que sea un espacio lo más cómodo posible y si sientes alguna pequeña molestia hazte cargo de ella para que no interrumpa la experiencia, si tienes frio abrígate y si te pica alguna parte te rascas, si hay un ruido que te moleste apágalo en la medida de lo posible, sino puedes apagarlo tienes la opción de ponerte unos audífonos para aislar el ruido del exterior.
Puedes hacer este ejercicio con los ojos abiertos o cerrados, cómo a ti te resulte más fácil.
Una vez despejado el espacio y encontrarte cómodo es momento de dar comienzo con el ejercicio:

• Presta atención a tu cuerpo.
Puedes ir lentamente chequeando y haciendo consiente cómo es que se sienten los dedos de tus pies, mientras que cada vez vas subiendo más y más hasta llegar a tus rodillas, tus piernas, tu espalda hasta llegar a los hombros, siente tus brazos hasta la punta de los dedos de tus manos, sigue subiendo por tu cuello hasta terminar en lo alto de tu cabeza. Da aviso si sientes algún dolor, tensión o malestar, presta atención en qué parte lo sientes y describe cómo es que percibes tu cuerpo.
Una vez que hayas hecho consiente tu sensación corporal comienza a observar y a preguntarte:
¿Cómo va mi vida?
 ¿Cuál es mi prioridad ahora mismo?
¿Qué es lo que me está molestando en este preciso día? 
Mantente en silencio, escúchate y deja que venga todo lo que aparezca en el momento.
No lleves una lista de todos los problemas que recuerdes, si no tan solo lo que ahora te mantiene tenso, pueden ser pequeños o grandes problemas, simplemente deja que estos problemas salgan.
No te quedes atrapado en ningún problema, solo obsérvalos y examínalos a distancia.
Luego de responderte estas preguntas vuelve a prestar atención a tu cuerpo:
¿Cómo me siento?
¿Qué más siento? 
¿Siento algún tipo de alivio o aumento en mi malestar?
• Formar la sensación sentida
De todos los problemas que lograste sentir elige un asunto para enfocarte, ¿Cuál se siente más pesado/grande/agudo? pero no te adentres en ello, este asunto puede tener muchas partes para pensar, no te fijes en los detalles,  puedes sentir la experiencia toda junta, presta atención en donde lo sientes y permítete sentir todas las emociones y sensaciones que te trae.
Pregúntate:
¿Cómo se siente todo esto? 
No contestes con palabras, siente la sensación completa como un todo.
Calla tu voz interna, no te juzgues ni te des sermones, no intentes responderte con teorías u opiniones, solo escúchate y siente tu cuerpo.
¿Qué es lo que me pasa?
¿Cómo se siente este conjunto en su totalidad?
• Lograr un asidero
Menciona qué palabra, frase o imagen surge de la propia sensación sentida, busca qué cualidad le ajusta perfectamente. Evita las suposiciones y las conclusiones, solo presta atención a qué es lo primero que se te viene a la mente.
• Resonar
Dale unas vueltas a la sensación y a la palabra, frase o imagen.
¿Cómo resuena una con otra?
¿Hay alguna otra palabra, frase o imagen que se le ajuste de mejor manera?

Observa si hay una señal corporal que te deja saber que algo se ajusta.
Deja que la sensación cambie hasta que captes que la cualidad de la sensación sentida se ajusta perfectamente.
¿Es esa la palabra-frase-imagen la correcta? 
• Preguntar
¿Qué es lo que en la totalidad de este problema, hace esta cualidad que acabas de nombrar o de representar?
Vive y siente de nuevo esta cualidad, que no sea solo un recuerdo. 
Re- experiméntala, obsérvala y tócala: Siente la situación con todos tus sentidos.
¿Qué es esta sensación? 
¿Qué hay en esta sensación?
¿Qué es lo que hace el problema tan: (palabra, frase imagen)?
Descríbela y vuelve la atención a tu cuerpo, quédate con la sensación sentida hasta que aparezca una ligera sensación de relajar. 
• Recibir
Recibe de manera amistosa todo lo que aparezca, sea lo que venga permanece con ello un rato y quédate ahí unos pocos momentos.
Al re-experimentar la situación hay muchos matices que notarás que van cambiando, lo que en un principio le pudiste dar cierto significado o sentido puede ir modificándose, incluso esta misma sensación en el transcurso del ejercicio pudo ir cambiando de forma, esta nueva forma de re-experimentar el asunto te permitirá percibirlo de manera más amplia.

Quizás te preguntes ¿Cuando me tomo estos 5 minutos?
Pues cuando tu quieras y lo necesites, al enfrentarte a una evaluación, antes de dormir, después de despertar, mientras vas de camino a tu trabajo, universidad o escuela, puede ser en cualquier momento que sientas necesario darte un espacio solamente para ti. 
Luego de hacer este ejercicio 5 minutos parecen ser más largo de los que creías, al igual como decía Víctor Jara «La vida es eterna en 5 minutos» y cuanta razón tenía.

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