¿Qué esperar en tu primera sesión?

Una primera sesión psicoterapéutica puede ser un salto de confianza a lo desconocido. Es natural sentir algo de ansiedad, pero lo importante es que esta ansiedad no te impida sacarle el máximo provecho a tu primera sesión.
Por eso hoy te diremos qué esperar en una primera sesión, para que la puedas preparar y partir con el pie derecho tu proceso terapéutico.

¿Necesito terapia?

Muches tratan de responder esta pregunta antes de pedir una hora. En realidad es parte de las competencias del profesional el ayudarte a responder esa pregunta.
Tu terapeuta evaluará en la primera sesión lo que necesitas, y en conjunto contigo buscarán alternativas de solución. Si no podemos ofrecerte lo que necesitas, tu terapeuta te orientará en los siguientes pasos a seguir en otro lugar más adecuado. Es parte de nuestra ética profesional ofrecerte lo que sea mejor para ti y tu proceso terapéutico.

Afinidad

Lo fundamental en un proceso terapéutico es el vínculo. Esto es la relación de confianza y de trabajo colaborativo que establecen consultante y terapeuta. Como cualquier relación humana, está sujeta a que exista una afinidad entre ambas partes. Una de las principales funciones de la primera sesión es conocerse mutuamente y que tú puedas saber si te sientes cómode con tu terapeuta. Esto no se da de manera mágica, así que es fundamental la comunicación. Ten esto en mente para que puedas realizar todas las dudas que tengas a tu terapeuta. Puedes preguntar sobre lo que te está pasando, las características del tratamiento o sobre la formación de tu terapeuta. 

Reglas del juego

Llamamos encuadre terapéutico al “rayado de cancha” o a las “reglas del juego” en que se acuerdan las responsabilidades tanto de terapeuta como consultante. En tu primera sesión esto quedará claro cómo ocurrirán las siguientes sesiones. El encuadre tiene que ver con variables administrativas y terapéuticas.
Administrativamente se define la cantidad de sesiones disponibles para trabajar, las inasistencias permitidas, horario de las sesiones, duración, frecuencia, cómo realizar los pagos, etc.


En lo terapéutico el encuadre tiene que ver con los límites a ser respetados entre terapeuta y consultante. Por ejemplo, tu terapeuta debe velar por la confidencialidad del proceso, así como tu debes comprometerte a poner de tu parte en el proceso. En el encuadre también se informa la manera de trabajar, el estilo terapéutico del terapeuta o si es requisito alguna interconsulta con otre profesional de la salud. Finalmente, se conversa sobre el carácter estrictamente profesional de la relación entre ambas partes y que no puede existir una relación de dominancia o de abuso de poder por parte del terapeuta.

El motivo de tu consulta

Usualmente les consultantes llegan a primera sesión con un malestar claro y buscando dejar de tener aquel malestar. Esto se conoce como el motivo de consulta inicial. Tu terapeuta te ayudará a traducir esto en algo que pueda ser abordado en terapia. En otras palabras, te ayudará a delimitar aquello que necesitas desde una evaluación clínica. Esto permite delimitar si es algo en lo que podamos ayudarte, o si es más adecuado realizar una derivación a otre profesional o institución.


Por ejemplo, si tu motivo de consulta inicial es que te sientes mal porque te está yendo mal en los estudios, tu terapeuta te hará preguntas para indagar en todos los antecedentes relevantes necesarios para proponerte por donde sería recomendable abordar esta situación. Dependiendo del caso, un posible motivo de consulta co-construido para este ejemplo podría ser que hay presiones internas y externas que están interfiriendo en tu rendimiento académico. Esto nos acerca al siguiente punto: el objetivo terapéutico.

Objetivos terapéuticos

En Centro Árbol trabajamos con una metodología de terapia breve o focal, es decir que te ayudaremos a definir estratégicamente un foco sobre el cual orientar tu proceso terapéutico. Otras metodologías en psicoterapia no definen un foco y no tienen plazos límite de duración del proceso terapéutico y funcionan muy bien. Sin embargo por nuestra realidad país, no todas las personas tienen la motivación, tiempo o recursos económicos para sostener una terapia de años de duración. Además, la evidencia ha demostrado que la metodología de terapia breve funciona muy bien en atención primaria de salud. Esta metodología requiere definir un objetivo o foco claro de trabajo para poder optimizar cada una de las sesiones e intervenciones terapéuticas. En tu primera sesión tu terapeuta te ayudará a delimitar y priorizar un objetivo de trabajo terapéutico acorde con el tiempo disponible para trabajar.


Siguiendo con el ejemplo anterior, posibles objetivos terapéuticos podrían ser: Identificar las presiones existentes; Comprender cómo es que éstas interfieren con el rendimiento académico; Adquirir herramientas para manejar la interferencia que generan las presiones existentes; etc. Pueden ser muchas las opciones, por eso es algo que se define en conjunto con le consultante, ya que debe ser algo que le haga sentido lograr.

Antecedentes

Para dar forma a todo lo anterior, la mayor parte de la sesión estará destinada a la recolección de antecedentes relevantes por parte de tu terapeuta. Es importante que facilites toda la información que tu terapeuta te vaya solicitando. Es responsabilidad de tu terapeuta diseñar una terapia a tu medida y es responsabilidad tuya comunicar todo lo que sea necesario. Si hay algo de lo que no te sientas en comodidad de expresarlo en la primera sesión, está bien. Prueba decirle a tu terapeuta que hay un “asunto” que es importante pero que por ahora no quieres/puedes hablarlo.
Normalmente no alcanza la primera sesión para recoger todos los antecedentes necesarios para orientar el trabajo terapéutico, pero al menos hay que priorizar los más esenciales: Déjate guiar por tu terapeuta.

Hipótesis diagnósticas

Toda la información recogida permitirá a tu terapeuta ir levantando ciertas lecturas comprensivas de lo que está ocurriendo.  Cuando hablamos de hacer hipótesis diagnósticas no hablamos de etiquetarte con el nombre de algún trastorno sacado de algún manual estadístico, sino que más bien hablamos de hacer una lectura descriptiva de las condiciones contextuales e históricas que permitan comprender la situación actual que estás viviendo. Esto les permitirá a ti y tu terapeuta establecer un “punto de partida” que oriente por dónde continuar con el proceso terapéutico para poder llegar al objetivo establecido.
Las hipótesis diagnósticas al igual que el motivo de consulta y los objetivos terapéuticos siempre los construiremos en conjunto contigo y con total transparencia.

Recomendaciones

Antes de tu primera sesión trata de tener en mente qué esperas lograr con el proceso terapéutico, cuál es tu estado deseado. Si ya has ido antes a terapia, ten presente qué te ayudó en esa oportunidad y qué no, es información importante para poder diseñar un proceso a tu medida.

Durante la sesión, déjate guiar por tu terapeuta. Es bastante de lo que hay que hablar así que tu terapeuta tendrá la responsabilidad de administrar los tiempos.

Al terminar tu primera sesión deberías tener claro cuáles serán los siguientes pasos a seguir. Te sugerimos hacer todas las preguntas que tengas para que tu terapeuta resuelva todas tus dudas, es tu derecho como consultante y es su responsabilidad como terapeuta.

José Manosalva.
Psicólogo Clínico, Universidad de Talca.
Postítulo en Focusing Oriented Therapy.
Instructor de Alba Emoting.
Director de Centro Árbol, área comunicaciones.

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Estaremos lejos, pero no distantes.

Editado por José Manosalva

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